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viernes, 10 de febrero de 2012
Haz las paces con tu dentista y haz la guerra a todas las franquicias dentales!!!!!
Los/as dentistas autónomos estamos tan puteados en esta crisis como cualquier otro/a que tenga que levantar su persiana cada día para dar de comer a sus familias, ni más ni menos, igual. Personalmente no le permito que encima se cometa la vileza de atropellarnos falsa y públicamente intentado convertirnos en una especie de monstruo del que hay que salvar a la población.
Estimado Sr. Coleman: a quien hay que salvar de verdad es a los millones de pacientes a los que ya ha cobrado millones de euros en tratamientos que todavía no les ha realizado nadie, a los/as compañeros/as dentistas que explota sin incluir en el Régimen General de la Seguridad Social y de los que aprovecha títulos para abrir consultas dirigidas por gente interesada tan sólo en llevarse un buen pellizco a final de mes, por decir tan sólo un par de asuntos.
Por último, a la Asociación Nacional de Dentistas Autónomos decirles que los comunicados de prensa ( http://andrea.addentra.com/archivosDePost/60914fbb-6828-4620-bb4b-32502a1a7b86.pdf ) los usen para cosas más triviales pero que cuando alguien atente directa e indiscriminadamente contra nuestra forma de vida esperamos como socios mucha mayor contundencia.
Un saludo cordial
lunes, 8 de noviembre de 2010
Rayos X




miércoles, 25 de noviembre de 2009
Cierre de Clínicas Dental-Line
No era éste el tema que quería tocar este mes pero el lunes 23 de noviembre escuché en Onda Cero Almería a nuestro Presidente del Colegio Oficial de Dentistas de Almería (http://www.coeal.es/) el Dr. Antonio Bujaldón hablando de este tema que por desgracia ha dejado en toda España una gran masa de pacientes afectados que no saben muy bien qué hacer.
Aquí os dejo un link de la noticia (http://www.lavozdigital.es/cadiz/20091119/local/jerez/colegio-andaluz-dentistas-evaluara-200911191749.html).
Lo primero informar a los pacientes andaluces y almerienses que los Colegios de Dentistas están para ayudarles y asesorarles tanto odontológica como jurídicamente y se están poniendo manos a la obra para valorar cada caso particular que se les presente allí, así como previniendo la posibilidad de presentar demandas en conjunto de todos los afectados, etc...
Por otro lado he de mostrar mi profundo pesar a todas/as los/as dentistas que estaban trabajando a comisión (servicios prestados) por un porcentaje inferior de lo que pedirían en otro sitio (porque supuestamente como hay más trabajo al final cobrando menos porcentaje ganas más) y que ahora se ven en la p... calle.
La precariedad laboral hace estragos entre estos/as odontólogos/as.
Vaya con ellos/as mi sincero deseo de que encuentren mejor lugar donde practicar nuestro noble oficio.
No sirven a sus empleados, al menos a los profesionales dentistas a los que no contrataban bajo el amparo del Régimen General de la Seguridad Social por lo que no han tenido que pagar ni un sólo céntimo de indemnización por toda la gente que han puesto en la calle.
No sirven a la sociedad a la que venden a toda costa que la Odontología no es una ciencia sino una mercancía susceptible de venderse a cualquier costo.
Se dice que lo bueno que tiene una crisis es que quien sobreviva a ella encontrará que su competencia ha mermado por culpa de ésta. Hemos visto caer una de estas marcas: ¿seguirán otras detrás? ¿cómo saber si la "tienda dental" donde le están tratando no cerrará mañana para siempre sus puertas?... incógnitas que no nos serán desveladas si no es en forma de más malas noticias.
Un saludo cordial.
miércoles, 15 de julio de 2009
Los dentistas no se anuncian en televisión (II): Una historia para no dormir
Volvemos al tema de las "tiendas dentales" no por gusto, sino porque se sepa algo más qué es lo que realmente hacen.
La historia podría titularse: No me curaron
Un paciente me contó un día como llegó a mi consulta. Estaba trabajando cuando le comenzó un dolor de muelas tremendo tuvo que ir de urgencia, teniendo la fantástica idea de acudir a una de estas "Clínicas Mac Dientes" de cuyo nombre no quiero ni acordarme.
Le recibieron, le sentaron a esperar, le hicieron una radiografía (que por cierto no le prescribió ningún/a dentista), le volvieron a hacer esperar, le pasaron al gabinete, esperó más tiempo allí sentado, fugazmente creyó ver una dentista que sacó un espejo estéril de su envoltorio para introducírselo en la boca y comentar algo con la auxiliar/comercial que llevaba atendiendo y haciendo esperar a nuestro amigo ya más de dos horas.
No contentos con ésto le hicieron pasar a un despacho ¡para ponerle un video!.
Por supuesto nuestro amigo escapó en cuanto pudo, pero claro, se llevó a cuestas su dolor de muelas.
Llamó a otro amigo que me llamó. Lo atendimos aquel mismo día, cerca de las diez de la noche. En diez minutos le dimos medicación de urgencia, prescripción de la medicación que debería tomar y cita para realizarle el tratamiento que demandaba.
Moraleja: ¡qué bonito es todo en televisión! ¡qué coloridos sus folletines publicitarios! ¡qué sonrisas ponen en los autobuses! pero que horrible y fea es la realidad: no soy letrado ni tengo conocimientos de derecho, pero si estuviese aburrido este hombre un día y cayese en sus manos algo sobre el deber de socorro, entonces quizás entendería que lo que le hicieron en aquella clínica no fue atención sino omisión, que además de inmoral y poco ético, roza la ilegalidad.
Los verdaderos dentistas no nos anunciamos en televisión, pero nos jugamos nuestra honra atendiendo satisfactoriamente a cada uno de nuestros pacientes.
Un saludo cordial.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Los dentistas no se anuncian en televisión. Parte I: Situación actual de la odontología, nacimiento de las tiendas dentales. La visita virtual
De lo que poca gente se da cuenta, y de ahí el título, es que nunca se anuncia ningún dentista en televisión, y mira que en España tenemos algunos de los mejores dentistas mundiales, y sin embargo quien se anuncia en televisión son estas franquicias que prometen todo sin dar nada a cambio y para los que no trabaja ninguno de estos dentistas.
Admito que todas las verdades que se os van a relatar son tales porque soy el primero que experimentó trabajar bajo estas circunstancias, gracias a Dios por poco tiempo, pero el suficiente para conocer cómo funciona su sistema, su nau-jau (know-how).
Con el tiempo las facultades empezaron a generar más dentistas y/o éstos vinieron de otros países, sobre todo de América, y la gente comenzó a tener más lugares donde elegir.
Hoy en día hay ciudades completamente colapsadas de clínicas dentales por todos lados. Hemos llegado a una cima, no hay más trabajo, por lo que se están cerrando consultorios y hay dentistas a los que les cuesta encontrar trabajo.
El mercado libre ha generado además las franquicias dentales. Tiendas donde se vende la Odontología como si fuera comida rápida. Digo tiendas porque mientras que cuando vamos a la clínica dental de la Dra. Mengana generalmente nos atiende la Dra. Mengana que es la dueña de la consulta, estas tiendas están en manos de empresarios de toda linde que no tienen porqué saber nada sobre Odontología para atender a sus clientes, que no pacientes como los de la Dra. Mengana.
Todos hemos comido en algún restaurante franquiciado tipo cómida rápida: pagas antes de comerte la comida, te la sirves y recoges tú y además parece como si lo que sirvieran fuera maravilloso o espectacular y no una simple hamburguesa.
En estas tiendas pasa lo mismo: todas cobran hasta el último céntimo de lo que te vayas a hacer antes de tocarte un pelo de la cabeza, prometiéndote, eso sí, todo lo que quieras en cuanto a resultados, expectativas y demás para que pagues algo que ni sabes cuándo, cómo ni quién te va a llevar a cabo en tu boca.
Imaginemos que acudimos por primera vez a uno de estos locales comerciales: Para empezar te atiende una señorita que no es dentista (ya que éste/a es el/la malo de la película y sólo lo ves dos minutos.)
Lo primero que va a hacer esta chica es radiografiarte sin receta de un/a profesional para que tu nuevo/a dentista tenga algo más que la exploración para poder decir qué te hace falta (hablar de diagnóstico y necesidades de tratamiento es algo demasiado complejo para estos negocios.) Si el/la dentista de turno fuera precavido/a y no quisiera poner demasiado tratamiento por querer ver cómo evoluciona el paciente (craso error, ya que aquí lo que hay son clientes), la descocada comercial irá sugiriendo, pues así se lo han enseñado, al/a profesional qué debe o qué puede poner a este/a (suele aprovechar un momentito de descuido para aconsejar al dentista sobre qué y qué no ponerle al cliente y que éste/a vaya advertido.)
Esta agradable mujer te acompaña desde que te levantas del sillón del/a dentista hasta que te mete en su despacho donde va a estar contigo el tiempo que sea necesario para convencerte de todo lo que tienes que hacerte en la boca (cuando la mayoría de las veces no tiene ni la más remota idea de lo que está vendiendo pero sí de lo que cuesta ya que tienen unos objetivos, que suelen rondar los treinta y cinco mil euros mensuales, para cobrar un sueldo más decente).
Del despachito de esta mujer, las llamadas "ventas" o comerciales, sólo se puede salir de dos maneras: con todo despachadito para que te empiecen a tratar (te lleva ella directamente al mostrador para que te den cita), o con la promesa firme de que te lo vas a pensar (te estarán llamando días, semanas y meses, y cuando creas que no te van a llamar más te volverán a llamar para ver si quieres hacerte los tratamientos que se te ofrecieron).
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Hoy lo vamos a dejar aquí, hemos visto cómo han nacido las tiendas odontológicas, no por necesidad de la ciencia o de la salud dental, sino de la rama del marketing que también nos vende hamburguesas, pizzas, reparaciones de automóvil...
También dejamos nuestra visita virtual en la que apenas nos vio un/a dentista colegiado/a pero se tiró con nosotros todo el tiempo del mundo (pueden ser dos o tres horas sin mucho correr) una chica francamente agradable para vendernos algo que ni ella sabe si necesitamos y que el/la profesional ha valorado en un tiempo récord (como mucho diez-quince minutos.)
Volveremos para seguir destripando las entrañas de estos negocios.
Si alguien se ha quedado con ganas, que en cualquier buscador ponga el nombre de la tienda dental más cercana y verá que opiniones más lindas cuelgan de la red.

Nota del autor: Seguramente existirá una excepción a la regla, una franquicia dental digna donde todos: pacientes, directores y dentistas estén altamente satisfechos de su trabajo y de sus resultados. Es lo malo que tiene hablar de la mayoría, generalizar, pero a grosso modo, pienso que estamos mostrando la realidad de un modo de trabajo desconocido para el público en general y que tenía que salir a la luz algún día.