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viernes, 9 de abril de 2010

Dentistas en la publicidad

Tengo la suerte de ver poco la televisión (tampoco es que merezca la pena echarle mucho tiempo a este electrodoméstico) pero diariamente sí escucho la radio mientras voy en coche e incluso mientras trabajo, y últimamente me ha llamado la atención ciertas cuñas radiofónicas en las que interviene el dentista de un modo u otro.

Forges, no comment.


Como tengo este medio para reflejar mi opinión sobre esta imagen proyectada de nuestra profesión voy a criticar esta publicidad:

- No me extenderé en los anuncios de televisión, simplemente diré que tras ver una especie de hombres que surgen en tu boca para bañar los dientes con un líquido morado del que ellos mismos están formados, o de como un dentífrico por llevar elixir te refresca la boca tanto que te da superpoderes para helar un lago con la cascada que lo alimenta incluida, ...etc. No diré nada nuevo si digo que si este tipo de publicidad te influye a la hora de comprar un producto sanitario... lo siento pero es demasiado fácil tomarte el pelo.


- Hablando de la radio, hay un anuncio en el que un odontólogo, que responde al nombre de Dr. Díaz recomienda un sistema de blanqueamiento de venta en farmacias: Obviamente mi crítica para este anuncio está basada en la pura envidia por el montón de dinero que han tenido que darle a este hombre (en el caso de que verdaderamente sea un dentista) para que diga que aconseja a sus pacientes este sistema en vez de uno de los centenares de métodos mucho más rápidos y efectivos que tenemos a nuestra disposición los profesionales de la salud oral para blanquear los dientes de manera segura y efectiva. No digo que no el método que se anuncia no sirva para mantener el blanco de tus dientes, no, afirmo taxativamente y por vez enésima que los/as dentistas son los/as encargados/as más fiables de blanquear los dientes, y no las farmacias, ni mucho menos los ya criticados aquí, "métodos caseros".




Por cierto, esta mujer no es que haya decidido comerse su reproductor mp3 es que se está blanqueando los dientes en casa y mira qué contenta está (tú espera que pase otros diez minuticos en esa posición...)


- Otro spot habla de unas pastillas para la memoria y pone como ejemplo un hombre que había pedido cita hace dos meses para su dentista y se le había pasado. Este anuncio es muy poco creíble por dos razones: hoy en día la mayoría de las clínicas dentales confirman telefónicamente las citas un par de días antes, y una clínica que se precie no puede andar dando citas para dentro de dos meses (o no al menos sin comprometerse a llamar al paciente antes para recordárselo). Por tanto si fuera realidad este caso y me lo contara alguien, no le recomendaría pastillas para la memoria, si no cambiar de dentista por uno al que le importe que sus pacientes acudan a la consulta.



Éste es un caso irrecuperable de mala memoria (y de clase II por deficiencia mandíbular dicho sea de paso, je je je... no pasa nada si no lo entendéis, es humor dental)



- Me irrita especialmente un anuncio sobre un famoso y viejo complemento alimenticio, de éstos que lleva jalea real y multitud de sustancias enriquecedoras, pero que un "doctor" que además tiene una voz bastante desagradable aconseja a una falsa presentadora que le pregunta por una mujer preocupada por sus padres que no pueden masticar. Si realmente alguien no puede masticar, por favor, no vaya a comprarse vitaminas, vaya a su dentista que le solucione ese problema. La boca tiene multitud de funciones pero la más vital es que es el comienzo del tracto digestivo y hay que tenerla en perfecto estado al menos para que nos sirva para ésto.




Todos estos remedios buenos para todo ¿no mosquean un poco?




- Por último están los acostumbrados anuncios de franquicias dentales, ya sean las famosas "a-vitales", o las almerienses que les falta la "d" final para estar muertas (en idioma anglosajón al menos), o cualquier otra como una muy graciosa en la que ofertan tanto implantes dentales como tratamientos depilatorios definitivos (asegurando ser expertos en ambos tratamientos). Ambas salen en radio, pero sobre todo copan las calles con carteles, los autobuses, la televisión todos siempre con esas sonrisas de photoshop perfectamente colocadas a la altura del nombre de la marca. Cuando veo tantísima publicidad sólo pienso: realmente ¿la gente no se da cuenta que toda esta inversión en marketing sólo es posible financiarla a base de dar auténticos sablazos a todo aquel que ose atravesar las puertas de estos centros?


Este gracioso mono dentista se lo he cogido prestado a este blog que habla de una experiencia a-vital: http://elrollodelpollo.blogspot.com/2008/02/el-malvado-imperio-de-vital-dent.html Échadle un vistazo, no tiene precio.



La publicidad es un mercado en alza continua y yo mismo admito que un buen anuncio es bien recibido ya sea en prensa, TV, o radio (por ejemplo siempre canto la cancioncilla del cuponazo de los viernes porque me parece realmente graciosa, o los desternillantes anuncios de una furgoneta de Gomaespuma).


Así que desde este humilde blog abierto al mundo real grito a los cuatro vientos pidiendo por una publicidad que trate con dignidad nuestra profesión.


Un saludo cordial.









miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cierre de Clínicas Dental-Line

(Los dentistas no se anuncian en televisión 3ª parte)



No era éste el tema que quería tocar este mes pero el lunes 23 de noviembre escuché en Onda Cero Almería a nuestro Presidente del Colegio Oficial de Dentistas de Almería (http://www.coeal.es/) el Dr. Antonio Bujaldón hablando de este tema que por desgracia ha dejado en toda España una gran masa de pacientes afectados que no saben muy bien qué hacer.


Aquí os dejo un link de la noticia (http://www.lavozdigital.es/cadiz/20091119/local/jerez/colegio-andaluz-dentistas-evaluara-200911191749.html).

Lo primero informar a los pacientes andaluces y almerienses que los Colegios de Dentistas están para ayudarles y asesorarles tanto odontológica como jurídicamente y se están poniendo manos a la obra para valorar cada caso particular que se les presente allí, así como previniendo la posibilidad de presentar demandas en conjunto de todos los afectados, etc...


Por otro lado he de mostrar mi profundo pesar a todas/as los/as dentistas que estaban trabajando a comisión (servicios prestados) por un porcentaje inferior de lo que pedirían en otro sitio (porque supuestamente como hay más trabajo al final cobrando menos porcentaje ganas más) y que ahora se ven en la p... calle.
La precariedad laboral hace estragos entre estos/as odontólogos/as.
Vaya con ellos/as mi sincero deseo de que encuentren mejor lugar donde practicar nuestro noble oficio.


Por último, una reflexión: este tipo de "tiendas dentales" han demostrado una cosa claramente: NO SIRVEN PARA NADA.
No sirven a sus pacientes, no como un/a dentista tradicional que pone en juego su reputación, su prestigio y el pan de su familia con cada paciente que le entra por la puerta.

No sirven a sus empleados, al menos a los profesionales dentistas a los que no contrataban bajo el amparo del Régimen General de la Seguridad Social por lo que no han tenido que pagar ni un sólo céntimo de indemnización por toda la gente que han puesto en la calle.

No sirven a la sociedad a la que venden a toda costa que la Odontología no es una ciencia sino una mercancía susceptible de venderse a cualquier costo.


Se dice que lo bueno que tiene una crisis es que quien sobreviva a ella encontrará que su competencia ha mermado por culpa de ésta. Hemos visto caer una de estas marcas: ¿seguirán otras detrás? ¿cómo saber si la "tienda dental" donde le están tratando no cerrará mañana para siempre sus puertas?... incógnitas que no nos serán desveladas si no es en forma de más malas noticias.



Un saludo cordial.

miércoles, 15 de julio de 2009

Los dentistas no se anuncian en televisión (II): Una historia para no dormir

He de admitir que después de la publicación del artículo científico sobre dentistas zurdos el listón estaba tan alto que casi me daba vergüenza volver a nuestras comunicaciones normales y completamente fuera de la ortodoxia científica, pero el lenguaje llano y el trato con mis pacientes a diario me trae de vuelta a la realidad cotidiana del mundo dental.

Volvemos al tema de las "tiendas dentales" no por gusto, sino porque se sepa algo más qué es lo que realmente hacen.



La historia podría titularse: No me curaron

Un paciente me contó un día como llegó a mi consulta. Estaba trabajando cuando le comenzó un dolor de muelas tremendo tuvo que ir de urgencia, teniendo la fantástica idea de acudir a una de estas "Clínicas Mac Dientes" de cuyo nombre no quiero ni acordarme.
Le recibieron, le sentaron a esperar, le hicieron una radiografía (que por cierto no le prescribió ningún/a dentista), le volvieron a hacer esperar, le pasaron al gabinete, esperó más tiempo allí sentado, fugazmente creyó ver una dentista que sacó un espejo estéril de su envoltorio para introducírselo en la boca y comentar algo con la auxiliar/comercial que llevaba atendiendo y haciendo esperar a nuestro amigo ya más de dos horas.
No contentos con ésto le hicieron pasar a un despacho ¡para ponerle un video!.
Por supuesto nuestro amigo escapó en cuanto pudo, pero claro, se llevó a cuestas su dolor de muelas.
Llamó a otro amigo que me llamó. Lo atendimos aquel mismo día, cerca de las diez de la noche. En diez minutos le dimos medicación de urgencia, prescripción de la medicación que debería tomar y cita para realizarle el tratamiento que demandaba.

Moraleja: ¡qué bonito es todo en televisión! ¡qué coloridos sus folletines publicitarios! ¡qué sonrisas ponen en los autobuses! pero que horrible y fea es la realidad: no soy letrado ni tengo conocimientos de derecho, pero si estuviese aburrido este hombre un día y cayese en sus manos algo sobre el deber de socorro, entonces quizás entendería que lo que le hicieron en aquella clínica no fue atención sino omisión, que además de inmoral y poco ético, roza la ilegalidad.

Los verdaderos dentistas no nos anunciamos en televisión, pero nos jugamos nuestra honra atendiendo satisfactoriamente a cada uno de nuestros pacientes.

Un saludo cordial.