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viernes, 1 de mayo de 2009

10 razones para ponerse aparato.

Un amigo con el que estoy deseando empezar a colaborar en ortodoncia me pidió que hiciese un pequeño recopilatorio para motivar a sus pacientes a preguntar sobre si podrían arreglar el aspecto de sus dientes poniéndose aparatos, brackets... etc. Enseguida pensé en mi pequeño blog y en el aprovechamiento de este esfuerzo para otra entrada en éste.


Mis diez razones para ponerse aparato serían:

  1. Desde los ocho o nueve años habría que revisarse por un/a ortodoncista para verificar que el crecimiento y desarrollo de la cara, los maxilares y los dientes son correctos. En esta edad solucionamos problemas que son muy pequeñitos, pero que dejados correr generarían enormes deformidades en todo el macizo facial.
  2. A partir de los once o doce años combinamos el ajuste perfecto de cada diente a su posición ideal con el empuje del crecimiento que aprovechamos como energía que mueva dientes, maxilares y cara, a la máxima estética posible. Si hubiera que elegir un momento de la vida en el que colocarse aparato éste es el más ideal.
  3. En adolescentes que no tienen una sonrisa de su gusto lo que les merman la seguridad y la autoestima. Los mejores brackets se colocan en gente motivada a llevarlos por la seguridad de que luego tendrán la mejor sonrisa para el resto de su vida.
  4. Un/a paciente que "sufra" en la edad adulta la ortodoncia para solucionar la mala posición de sus dientes está mejorando la supervivencia de éstos, le van a durar más si él/ella tiene más fácil el limpiárselos correctamente porque va a controlar inmensamente mejor la salud de sus encías que al final son las que nos sujetan y aseguran los dientes.
  5. Hay gente que ya sabe lo que es sufrir de problemas de encía, periodontitis, piorrea y que en la fase de control de estas enfermedades deciden colocarse aparato, ¿para qué? para recolocar los dientes que la enfermedad periodontal movió y llevarlos a posiciones más estéticas y más fáciles de mantener limpias.
  6. La estética de cada persona es algo íntimo. Aunque nos bombardeen por todos los mass-media con imágenes de lo que es estético (y por ende que todo lo demás no lo es), en el fondo cada persona sabe qué le gusta y qué no le gusta de su cuerpo. Si le gustan sus dientes, su forma, pero no le gusta como están, está pidiendo a gritos ortodoncia.
  7. Socialmente ya es común ver con ortodoncia, con brackets, a gente de cualquier edad. Siempre digo a mis pacientes que los aparatos hay que lucirlos, no ocultarlos. Llevar brackets está diciéndole a los demás de mí que cuido y esmero imagen personal y que quiero lucir la mejor sonrisa pese a que ello conlleve un pequeño lastre estético temporal, porque sé que la recompensa merece la pena.
  8. Tenemos métodos más estéticos desarrollados para poder llevar ortodoncia sin tener que lucir metal en la boca, de manera que el/la que no quiera que se le note que lleva aparato no tiene por qué renunciar a llevarlo, sólo decirle a su ortodoncista "pero que no se me note que llevo" y hará, haremos, todo lo posible porque así sea.
  9. No duele. Es un mito, como el de las muelas del juicio del que ya hablamos aquí. El aparato puede dar una serie de problemas que conocemos de antemano, por lo que en todo momento guiamos y prevenimos a nuestros pacientes para que sepan de antemano qué hacer en caso de tener cualquier molestia.
  10. Es natural. Los dientes se mueven de manera natural lo que ocurre es que a veces lo hacen para colocarse armónicamente y otras veces se apiñan afeando nuestra boca. Los/as ortodoncistas redirigimos ese movimiento de los dientes hacia donde nos convienen pero no hacemos nada que el cuerpo humano no haga per se.

Prometo incluir fotos de sonrisas "made in" Roquetas.

Saludos cordiales.